La Constitución de 1978

Una Constitución debe nacer de una convocatoria y celebración de elecciones constituyentes. Los ciudadanos son los únicos que poseen la fuerza constituyente pero pueden delegar en un diputado, siempre y cuando que los ciudadanos electores sepan que los representantes elegidos tienen el encargo de elaborar una Constitucion y que la elección de cada diputado se realice por mayoría directa. La Constitución de 1978 no es una Constitución.